• Fecha: Jun 26, 2013
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Colombia: El primer extraditado por delitos informáticos

Su historia ha aparecido en medios de Estados Unidos que lo califican como uno de los varios ‘indeseables’ cubanos a los que Fidel Castro les abrió las puertas para irse al otro lado del estrecho de La Florida durante el conocido éxodo del Mariel.

Se trata de René David Quintana, quien -según los registros- llegó a territorio estadounidense el primero de junio de 1980 junto con otros 207 refugiados de la isla y pronto se ocupó en algunos oficios de poca monta, a la vez que aparecieron sus primeros registros judiciales por delitos varios, aunque menores.

El tiempo pasó y en el 2006 fue empleado en el departamento de contabilidad de un negocio ubicado en el condado de Miami Dade, en el sur de La Florida. La firma se dedica a distribuir productos prepagados de telecomunicaciones, tales como tarjetas de llamadas, entre otros.

Se trataba de un trabajo normal de un cubano que apeló al ‘rebusque’. Pero no tardó en convertirse en un problema. Entre junio y agosto del 2007, Quintana utilizó los computadores de su empresa para realizar transacciones de dinero de la cuenta de esa compañía a otras abiertas y controladas por él en distintos bancos.

En concreto, se apropió de 213.000 dólares y la justicia estadounidense lo procesó por los delitos de fraude por transferencia económica entre otros 14 cargos. El 2 de septiembre del 2010 se le dictó una orden de arresto y nada se volvió a saber de él.

Luego habría llegado a Colombia, donde fue capturado el 28 de abril del 2012 por cuenta de un indictment (acusación formal) que envió el Tribunal del Distrito Sur de La Florida, que lo requería por sus delitos. Semana.com conoció que esta semana el Ministerio de Justicia dedicó espacio a su caso y firmó la resolución de extradición.

Quintana se convierte, así, en el primer extraditado por un delito informático. Hoy se encuentra en la cárcel La Picota de Bogotá y ya sabe el destino que le aguarda.

Su caso, que parecía no tener mayor relevancia, llamó la atención de funcionarios encargados de darle trámite a su extradición dado que es un proceso algo exótico si se tiene en cuenta que la justicia de Estados Unidos suele dedicar tiempo y recursos en casos de extradición exclusivos de narcotráfico, secuestro y homicidio, como ocurrió -por ejemplo- con miembros de las FARC.

Así termina la historia judicial de un hombre que un día salió de Cuba para delinquir en Estados Unidos y que pensó que en Colombia hallaría el escondite perfecto. Pero las cosas, en definitiva, no le salieron bien y llegará de nuevo al país en el que buscó una segunda oportunidad.

Información publicada originalmente en: Semana

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